Ricas en omega-3, el consumo de semillas de chía proporciona fuerza y energía. Los últimos tiempos, se han puesto de moda como uno de los superalimentos que hay que tener en cuenta, son un ingrediente versátil y de sabor neutro que permite enriquecer algunos platos y ayuda a espesar las preparaciones líquidas.

  • Una semilla latina. La chía es la semilla de la Salvia hispanica y tiene el origen en la América Central (México y Guatemala). Todo alimento con propiedades nutricionales se tiene que consumir con moderación y de manera equilibrada, incorporándolo a la dieta de manera moderada. Nada es bueno en grandes dosis.
  • Un producto de moda con muchos beneficios. El término 'superalimento', como a menudo se define la xia, se tiene que atribuir a una moda. La chía, como otras muchas entonces, tiene propiedades nutricionales como por ejemplo proteínas y ácidos grasos omega-3, y es una fuente de fibra, cosa que da sensación de saciedad. Su consumo contribuye a una alimentación adecuada y puede otorgarnos beneficios para la salud, pero esto no quiere decir que tenga poderes milagrosos ni que sea mucho mejor que otro tipo de semilla.
  • Cómo la podemos consumir? La chía tiene un sabor neutro y agradable, además, debido a la fibra soluble, absorbe diez veces su peso en agua, de forma que se puede añadir a otro tipo de elaboraciones para espesarlas, modificar la textura y enriquecerlas. Se tiene que hidratar previamente si el que buscamos es que forme un hielo o que nos cambie la densidad de alguna elaboración.
  • En qué tipo de platos? La chía se puede añadir a líquidos como zumos, salsas, yogures o infusiones, para obtener un hielo de acuerdo con la cantidad que añadimos o el tiempo de reposo. También se puede añadir a otras elaboraciones, para enriquecerlas, como la demasiada de un pan o pan de pellizco, una ensalada, una sopa, un plato de fruta o una gelatina.

Preparación

  1. Para la gelatina: en un cazo, mezclar el agua, el azúcar y la gelatina, y hacer que arranque el hervor sólo 30 s.
  2. Apartar el cazo del fuego y añadir la chía y la manzanilla. Añadir un punto de sal y pimienta blanca, y abocar la elaboración en un molde. Reservarlo en la nevera para que cuaje.
  3. Para la salsa: triturar todos los ingredientes en la Thermomix, 2 min, para obtener una salsa muy suave, y reservarla en la nevera.
  4. Cortar al gusto la gelatina de chía y manzanilla y servirla con la salsa de remolacha.

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