Un local con historia y un 'bartender' polifacético
El Bar Lola, escondido en un callejón del centro histórico de la villa, alegra las noches tossenques con cócteles de autor gastronómicos y trucos de magia.
Es fácil entender el enamoramiento de Ava Gardner con Tossa de Mar, refugio de trotamundos de la cultura tiempo acá. La Babel de las Artes, decían. Han pasado los años, pero el pueblo de la Costa Brava ha mantenido el encanto y no olvida su historia.
En un callejón, encontramos el Bar Lola, en los bajos de una casa que perteneció al pintor checoslovaco Georges Kars, un rincón cautivador con una coctelería moderna y raíces al pasado de la villa. En otra vida, era conocido como Lolita