El azúcar también tiene un papel en nuestro metabolismo, pero tenemos que saber cuando nos hace servicio y si lo podemos sustituir por opciones más saludables sin perder placer ni rendimiento.
A pesar de su mala fama, hay grasas saludables, desde el aceite de oliva virgen extra hasta los frutos secos, que ayudan a proteger el corazón, nutrir el cerebro y mejorar el bienestar global.
Qué y cuando cenamos puede marcar la diferencia entre una noche de sueño reparador o bien horas dando vueltas en la cama. La alimentación puede ser nuestra mejor aliada para descansar como es debido.
A pesar de que la suplementación de vitaminas y minerales puede ser útil en algunos casos, una dieta equilibrada y una exposición solar adecuada a menudo garantizan los niveles suficientes.
Que las ganas de combatir el calor no nos hagan comer mal. Podemos hacer helados a casa y disfrutarlos haciendo salud, con ingredientes 100% naturales y de temporada. Además, prepararlos puede ser una actividad divertida para hacer en familia!
Lo que comemos tiene efectos a largo plazo, puesto que los nutrientes que ingerimos pueden ayudar a atrasar el envejecimiento celular y cuidarnos el cerebro a medida que nos hacemos mayores.
La importancia de la microbiota va más allá de nuestro sistema inmune, puesto que también afecta a la manera como aprovechamos al máximo el ejercicio fisic que hacemos.
Hablamos de efecto yoyó o efecto rebote cuando, después de hacer una dieta para adelgazarnos, recuperamos el peso de una manera rápida y, a veces, incluso superamos el peso inicial.
Batidos, quesos, yogures... Los lineales del supermercado se han llenado de alimentos enriquecidos con proteínas. ¿Pero sirven realmente para algo o es marketing?
Ya hace tiempo que se sabe que el azúcar, o mejor dicho, el exceso de azúcar provoca problemas de peso y otras dolencias. Es por eso que los edulcorantes se han hecho omnipresentes.