Barcelona se convierte en la capital del vino del estado
La feria BWW ha presentado las principales novedades del sector y ha propiciado un impacto económico a la ciudad de cerca de 17 millones de euros
Vinos ecológicos, biodinámicos, veganos, con poco alcohol o 0,0 y elaboraciones singulares, como la recuperación de los orange wine, son algunas de las novedades que se han presentado en esta edición de la Barcelona Wine Week que ha llenado la ciudad de vino. Un acontecimiento que propicía que durante tres días, la ciudad se convierta en la capital del vino del estado con actividades por todas partes que generan un negocio de cerca de 17 millones de euros.
La edición de este año —con más de 1.350 bodegas de 90 denominaciones de origen, además de pequeños productores— ha sido la más internacional de todas. De los cerca de 26.000 visitantes, un 20% ha venido de fuera, de un total de 73 países. La mayoría, unos 1.000, eran compradores de Estados Unidos. En total se han realizado alrededor de 13.000 reuniones de negocio en un entorno diseñado para favorecer el intercambio comercial y abrir nuevos mercados a la exportación.
La feria ha sido como cada año un escaparate de las nuevas tendencia del vino del estado y también fuente de conocimiento para los amantes del vino, bodegas y prensa especializada a través de charlas, catas y mesas redondas de diferentes ámbitos.
Pero las novedades se han combinado, como cada año, con clásicos de prestigio y es por eso que se han organizado catas de muy alto nivel, como la que ha conducido la Master of Wine británica, Jancis Robinson y en la que se han probado entre otros Rafael Palacios O Soro 2023 o Vega Sicilia Único 2015 o la que ha dirigido el periodista Ramon Francàs, en el que entre otros se han probado Moscatel Toneles Viejísimo de Valdespino el Brandy Fundador 150 edición especial aniversario.
En cuanto a los contenidos de las charlas, el eje temático giraba este año alrededor del componente humano en la elaboración de vino. Por eso Corpinnat propuso un recorrido por nueve espumosos vinculados a nueve personas de las familias de las bodegas escogidas. Y entre otros muchos, también se probaron vinos de bodegas 'sin pedigrí', en referencia a aquellos que están empezando pero se han hecho un hueco en el panorama estatal.
Los vinos sin alcohol han tenido un papel destacado y han protagonizado una jornada entera, con actividades para analizar este producto desde varios ámbitos. igualmente el INCAVI también organizó una jornada sobre enoturismo para mostrar la importancia de esta actividad para la pervivencia de las bodegas.
El cambio climático, el uso de las nuevas tecnologías como la inteligencia artificial y también la exportación, especialmente por la incertidumbre generada por el presidente de los Estados Unidos, también han centrado las áreas de discusión y reflexión en un sector muy tocado por la variabilidad hídrica, el descenso de consumo y el cambio de hábitos a nivel mundial.
Vino a la BWW y en todo la ciudad
La onda expansiva de la BWW es grande y este acontecimiento genera otros a su alrededor que llenan la ciudad de vino por todas partes. Actividades organizadas por la misma feria y otros que aprovechan la presencia de bodegas, compradores y amantes del vino en la ciudad para mostrar otra oferta de vinos y de tipos de elaboradores.
Es el caso, por ejemplo, de la feria Líquid que se celebra en la sala Metrónomo y que acoge medio centenar de elaboradores escogidos por la organización. Una feria pequeña, que ha cogido impulso y en la que es normal encontrar entre el público prescriptores prestigiosos de todo el mundo.
También genera mucha expectación, el encuentro anual de algunos de los miembros de Futuro Viñador, una asociación en la que bodegas de todo el estado trabajan de una forma estrecha para poder hacer frente a los principales retos del futuro. En un pequeño showroom cada elaborador muestra un par de referencias.