Tres platos rápidos para las comidas de Navidad

Con el cocinero Arnau París, queremos daros ideas para cocinar platos buenísimos y originales cuando os queden pocos ingredientes a la nevera. Y el mejor de todo es que los podéis preparar en un santiamén!

En la cocina, a menudo pensamos que hay que llenar la despensa con muchos productos diferentes, pero bien es verdad que con pocos ingredientes muy elegidos se pueden hacer milagros. Este mes, os proponemos tres recetas que comparten cinco protagonistas y un fondo de despensa habitual: escarola, anchoas, pimienta verde en grano, naranja y turrón blando.

En la cocina, a menudo pensamos que hay que llenar la despensa con muchos productos diferentes, pero bien es verdad que con pocos ingredientes muy elegidos se pueden hacer milagros. Este mes, os proponemos tres recetas que comparten cinco protagonistas y un fondo de despensa habitual: escarola, anchoas, pimienta verde en grano, naranja y turrón blando.

La escarola, con un punto amargo y crujiente, es ideal para dar frescura a las ensaladas y para contrastar con sabores más intensos. Las anchoas aportan salinidad y profundidad, y convierten cualquier plato en una explosión mediterránea. La pimienta verde, con un aroma vivo y ligeramente picante, mujer un toque sofisticado sin tapar el resto de sabores, y la naranja, dulce y ácida a la vez, refresca y equilibra, mientras que el turrón blando añade cremositat y un punto navideño y dulce que sorprende cuando se incorpora a platos salados.

Trabajar con estos cinco ingredientes comunes tiene ventajas claras: ahorramos tiempo y dinero, evitamos derrochar comer y, sobre todo, descubrimos nuevas combinaciones!

Más allá de la Navidad

El turrón blando es mucho más que un dulce de Navidad: es un ingrediente versátil que puede dar juego a la cocina todo el año. Elaborado con almendras muchas y miel, tiene una textura cremosa y un gusto suave que combina bien con platos dulces y salados. Así pues, lo podéis incorporar a postres como mousses, helados y rellenos para pasteles, pero también os sorprenderá para hacer salsas para acompañar carne blanca o vinagretas para las ensaladas, puesto que aportará un punto dulce y untuoso que equilibra los sabores más intensos.

Sus propiedades principales son la riqueza de grasas saludables de la almendra, que aportan energía y saciedad, y la miel, que le da aroma y un toque naturalmente dulce. Además, es un producto tradicional que conecta directamente con nuestra cultura gastronómica. Por el conservarlo, guardadlo en un lugar fresco y seco, lejos de fuentes de calor y humedad. Una vez comenzada, es mejor que lo guardéis en un recipiente hermético, para preservar la textura y evitar que se endurezca.