Maria Solivellas (Can Na Toneta, Caimari)
Esta cocinera autodidacta hace el que siempre se había hecho, pero que ya no hace casi nadie a Mallorca: abrazar la insularidad como una ventaja. Un homenaje a la huerta, a la estacionalidad y a la despensa que celebra la cultura, la ruralidad y el amor incondicional por la parte oculta de Mallorca, que, desgraciadamente, siempre queda fuera de la postal de la isla.
A Mallorca hay muchas Mallorques. Quizás demasiado. Si Mallorca fuera el centro del mundo, Maria Solivellas frenaría el núcl