¡Aprender cocinando!
Comer no es solo un acto fisiológico, sino una expresión de cultura e identidad, y, sobre todo, una oportunidad de aprendizaje. Coincidiendo con el inicio del curso escolar, exploramos algunos proyectos educativos donde la comida tiene un papel central.
Varios estudios indican que las preferencias gustativas se forman los primeros años de vida, y que los niños que participan en la preparación de las comidas tienen más probabilidades de establecer una alimentación saludable, con más fruta, verdura y productos menos procesados. Cuando un niño o una niña pela una zanahoria, prueba una vinagreta o aprende a hacer una tortilla, no solo gana destreza: adquiere criterio y conocimiento. Aprende a decidir, a valorar la calidad de los ingrediente