Bodega de Gelida, 130 años de historias embotelladas
Toni Falgueras, Maria Febrer y sus hijos, Ferran y Meritxell, mantienen bien vive este negocio especializado en la prescripción y la venta de vinos del mundo, al barrio barcelonés de Sants.
Quién entra a la Bodega de Gelida siempre sale cargado. No solo de beber, sino de relatos. El nombre mismo el diez a Tu Toro Amenós —tatarabuelo de la quinta generación Falgueras-Febrero—, que, sirviéndose de un carro de turno, transportaba toneles de vino y verduras a la capital catalana desde Gelida, en el Alt Penedès.
"A los inicios vendíamos óleo y jabón. Y, más adelante, barras de hielo para conservar los alimentos, vermut con anchoas y mezcla (anís, cazalla y moscatel), al e