¿Por qué nos gusta lo que nos gusta?

Durante siglos, hemos defendido que el gusto era una cuestión individual. Pero a la vez teníamos claro que había pueblos que consideraban una exquisitez aquello que otros encontraban repulsivo

Nevera abierta
Nevera abierta
Nos apetece sushi y no una sardina en la puerta con pan tostado. Un vino blanco y no tinto; o un Spritz Hugo. Un helado de pistacho y no de bizcocho. El croissant que acaba de ganar el enésimo concurso y no la coca de la panadería del pueblo... ¿Pero sabemos por qué? La respuesta fácil sería decir que porque nos gusta. Pero eso solo traslada la pregunta. ¿Por qué nos gusta? Francesc Eiximenis, en el siglo XIV, barriendo para casa sin pudor, defendía Com catalans mengen pus gracios
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