En blanco y negro: delicioso juego de contrastes
Aunque solemos pensar que el sabor se encuentra en el paladar, el hecho es que el color, la forma del plato, la textura o la música pueden cambiar la percepción que tenemos de un mismo alimento. No lo decimos nosotros, lo dice la ciencia
Decimos que la comida entra por los ojos y, si bien es cierto que la vista es un sentido prioritario para interpretar nuestro entorno, también lo es que no es el único factor que influye en nuestra percepción. Hay una escena que se repite cada día, en casa y en el restaurante: llega un plato a la mesa y, antes incluso de acercar el tenedor, ya hemos decidido muchas cosas. Miramos su aspecto, reconocemos los ingredientes, valoramos si nos resulta apetecible y empezamos a imaginar qué sabor d