Con quesos, doble placer
Toca saber como podemos hacer que el vino sea un buen aliado a la hora de acompañar este producto que tiene tantos amantes. Ahora bien, cuál elegimos: blanco o negro? Hablemos...
Es bien sabido que, en ciertas ocasiones, el queso ha servido para esconder o reducir el astringencia y la acidez del vino. Más allá de la anécdota, poca gente se resiste a una invitación de queso y vino. Pero, atención, que no nos den gato por liebre! Si queremos asegurar que el maridaje funcionará, optad por vinos blancos o escumosos (alguna opción de negro también os daremos). Es innegable que estamos ante un producto con mucho de grasa y, en la mayoría de casos, también con un buen