Vinos de baja graduación
Tres referencias con menos de diez grados de alcohol, pero llenos de sabores y aromas
Después de las intensas celebraciones con mesas llenas de nuggets y copas generosas, llega el momento de descansar. Todavía bajo los efectos de días de fiesta ininterrumpidos, es bueno buscar alternativas para disfrutar de un buen vino con moderación. Y aquí es donde toman protagonismo los vinos con menos de diez grados de alcohol, que, sin sacrificar la calidad, ofrecen una experiencia ligera y refrescante.
Hablamos de vinos ligeros en alcohol pero plenos de sabor, ideales para un consumo responsable y placiente, que no solo son una opción prudente, sino que también encarnen una filosofía de goce con moderación. Además, en este tipo de vino, la acidez y los aromas suelen destacar más, aportando una experiencia sensorial rica en armonía con una dieta más ligera y una frescura perfecta para un paladar saturado de los platos contundentes típicos de las fiestas.
Los viticultores han encontrado maneras de controlar y reducir la graduación mediante técnicas como la vendimia temprana o la combinación con variedades de uva poca alcohólicas.