Platos de montaña

La cocina de montaña de Cataluña es una expresión del entorno pirenaico y de sus ciclos naturales. Arraigada a la tradición y a la sobriedad propia de la vida en altura, se basa en productos locales de calidad, muchos de los cuales se han recuperado y revalorado los últimos años.Es el caso de carnes sabrosas como la de cordero de raza xisqueta, tierna y aromática, que a menudo se cocina asada con hierbas del bosque, o de la vaca morena del Pirineo, ideal para guisos llenos de carácter.Tampoco falta el queso. En casa nuestra, se hacen muchos y muy variados, pero hay un con personalidad propia, el Garrotxa, de pasta blanda y corteza florecida,que añade un toque lácteo y ligeramente fongós a platos y ensaladas y es el complemento perfecto para contrastar sabores.Y de los ríos de alta montaña nos llega la tortilla, que se acostumbra a cocer a la brasa o salteada. Es una cocina sencilla pero cargada de sentido, que busca el gusto auténtico, más que la sofisticaciónEn definitiva,hablamos de una cocina, unas recetas y unos ingredientes que conectan con el territorio y que en estas páginas hemos traducido en una ensalada, unas brochetas, unas tostadas y un bistec tártaro que estamos convencidos que os encantarán.

La cocina de montaña de Cataluña es una expresión del entorno pirenaico y de sus ciclos naturales. Arraigada a la tradición y a la sobriedad propia de la vida en altura, se basa en productos locales de calidad, muchos de los cuales se han recuperado y revalorado los últimos años.

Es el caso de carnes sabrosas como la de cordero de raza xisqueta, tierna y aromática, que a menudo se cocina asada con hierbas del bosque, o de la vaca morena del Pirineo, ideal para guisos llenos de carácter.

Tampoco falta el queso. En casa nuestra, se hacen muchos y muy variados, pero hay un con personalidad propia, el Garrotxa, de pasta blanda y corteza florecida,que añade un toque lácteo y ligeramente fongós a platos y ensaladas y es el complemento perfecto para contrastar sabores.

Y de los ríos de alta montaña nos llega la tortilla, que se acostumbra a cocer a la brasa o salteada. Es una cocina sencilla pero cargada de sentido, que busca el gusto auténtico, más que la sofisticación

En definitiva,hablamos de una cocina, unas recetas y unos ingredientes que conectan con el territorio y que en estas páginas hemos traducido en una ensalada, unas brochetas, unas tostadas y un bistec tártaro que estamos convencidos que os encantarán.