Solo costillas
Las costillas —de cerdo, de cordero, de ternera...— son mucho más que un plato: son una invitación a posarlas en medio de la mesa y compartirlas con la familia y los amigos, sin prisas, con recetas llenas de carácter y sabor que admiten todo tipo de variaciones y aromas.
Con la textura melosa, el gusto intenso y la capacidad de transformarse según el país, el clima o la estación, las costillas son el confort hecho receta. Desde las de ternera cocinadas a fuego lento finsa las de cerdo con especies de Sichuan, cada variante es una declaración de intenciones: aquí se come bien, con las manos, si hace falta, y con mucha hambre.
En estas páginas, hemos elegido cuatro recetas que tienen las costillas como protagonistas, pero que van más allá de la típica barbacoa: encontraréis costillas de cordero con un toque cítrico y especiat delicioso, que evocan el Mediterráneo; cerdo brasejat servido en gua bao, con un toque sutil oriental; costillas de cerdo con un toque de pimienta de Sichuan y una propuesta de costillas de becerra con hiela de cerveza que se deshace al paladar, después de horas de cocción paciente.
Cuatro recetas que son una puerta abierta a descubrir una manera diferente de entender el placer de cocinar y comer estos ingredientes.
Las costillas —de cerdo, de cordero, de ternera...— son mucho más que un plato: son una invitación a posarlas en medio de la mesa y compartirlas con la familia y los amigos, sin prisas, con recetas llenas de carácter y sabor que admiten todo tipo de variaciones y aromas.
Con la textura melosa, el gusto intenso y la capacidad de transformarse según el país, el clima o la estación, las costillas son el confort hecho receta. Desde las de ternera cocinadas a fuego lento finsa las de cerdo con especies de Sichuan, cada variante es una declaración de intenciones: aquí se come bien, con las manos, si hace falta, y con mucha hambre.
En estas páginas, hemos elegido cuatro recetas que tienen las costillas como protagonistas, pero que van más allá de la típica barbacoa: encontraréis costillas de cordero con un toque cítrico y especiat delicioso, que evocan el Mediterráneo; cerdo brasejat servido en gua bao, con un toque sutil oriental; costillas de cerdo con un toque de pimienta de Sichuan y una propuesta de costillas de becerra con hiela de cerveza que se deshace al paladar, después de horas de cocción paciente.
Cuatro recetas que son una puerta abierta a descubrir una manera diferente de entender el placer de cocinar y comer estos ingredientes.



