Tres recetas rápidas y con solo cinco ingredientes

Con el cocinero Arnau París, queremos daros ideas para cocinar platos buenísimos y originales cuando os queden pocos ingredientes a la nevera. Y el mejor de todo es que los podéis preparar en un santiamén!

Con pocos ingredientes podemos hacer platos variados, equilibrados y sabrosos. Este mes, cocinamos con cinco productos básicos pero muy versátiles: patatas, huevos, champiñones, espinacas y queso de cabra, que combinan a la perfección y nos permiten preparar tres recetas diferentes y muy originales sin complicaciones.

Con pocos ingredientes podemos hacer platos variados, equilibrados y sabrosos. Este mes, cocinamos con cinco productos básicos pero muy versátiles: patatas, huevos, champiñones, espinacas y queso de cabra, que combinan a la perfección y nos permiten preparar tres recetas diferentes y muy originales sin complicaciones.

Las patatas son una base excelente: económicas, sadollants y con una textura que liga con todo. Los huevos son imprescindibles a la cocina, nutritivos y capaces de transformar cualquier plato. Los champiñones aportan gusto, mientras que las espinacas dan frescura y color, y el queso de cabra redondea cualquier propuesta.

Con estos cinco ingredientes, podemos hacer, por ejemplo, un puré de patatas, un nido o una ensalada muy versátil. Tres recetas que descubriréis que podéis preparar en un pim-palmo. Os animan a jugar con texturas y sabores sin tener que recurrir a ingredientes complicados. Disfrutad y buen profi!

Una patata para cada ocasión

La patata es un ingrediente versátil, pero no todas las variedades que encontramos al mercado son las más adecuadas para todas las elaboraciones. Por ejemplo, si queremos freírlas, las mejores son las de pulpa farinosa y con poca humedad, como la agria o la monalisa, que quedan crujientes por fuera y tiernas por dentro. Para hervir, conviene elegir variedades de pulpa firme, que no se deshagan, como la kennebec o la red pontiac, ideales para ensaladas y guarniciones. Si queréis hacer puré, podéis apostar por la russet o la baraka, que tienen una textura suave y se trituran fácilmente. Para el horno, las variedades ideales son la yukon gold o la vitelotte, que mantienen la estructura pero cogen una textura cremosa cuando se cuecen lentamente.

Si buscáis una patata todo terreno, en todo caso, la monalisa es una gran opción, puesto que funciona bien en casi todas las preparaciones, especialmente las que os proponemos este mes!