El celler Mas Vilella se incorpora a Corpinnat
La marca colectiva ya suma 23 bodegas y se consolida como un modelo vertebrador del sector vitivinícola del Penedès
Desde hoy, la bodega Mas Vilella pasa a formar parte de la marca colectiva Corpinnat, que ya reúne veintitrés bodegas. La finca de Mas Vilella se ha convertido en la primera bodega del Baix Penedès en sumarse a la marca colectiva. Tal como defiende el vicepresidente de Corpinnat, Roc Gramona, esta decisión ha sido resultado de la voluntad de la marca por ampliar y reforzar la representatividad territorial de Corpinnat que “abraza la diversidad de paisajes del corazón del Penedès histórico”.
Corpinnat aboga por un producto y unos procesos 100% ecológicos a través de técnicas como la vendimia manual, la vinificación íntegra en la propiedad, las crianzas largas, un claro compromiso con las variedades históricas, viñedos de propiedad o de contratos de larga duración con un precio mínimo garantizado para el viticultor y auditorías externas anuales. El ámbito geográfico que abarca la marca incluye las comarcas del Alt Penedès, el Baix Penedès y el Garraf.
Una bodega con historia
Mas Vilella es una finca histórica situada en la Bisbal del Penedès. Con 300 metros de altitud y vistas al mar, el espacio se encuentra presidido por una masía datada del siglo XVI. Sin embargo, aparte de la masía, la finca dispone de veinte hectáreas, once de las cuales están destinadas a la viña.
El proyecto nació en el año 1984 de la mano de Benjamí Jané y Maria Úbeda, los padres de Albert Jané, quien hace casi veinte años que se encuentra al frente de la finca. Sin embargo, el vínculo de la familia con el sector vitivinícola se remonta a 1914, cuando su bisabuelo fundó una bodega en el Vendrell.
Con un paisaje mediterráneo de bancales estrechos rodeados de márgenes de piedra seca, algarrobos, palmitos, olivos y almendros, la viña crece en suelos pedregosos y calcáreos que limitan de manera natural la producción, con rendimientos que rondan los 1.500-5.000 kilos por hectárea.
Según los definen ellos mismos, los espumosos de Mas Vilella son singulares e intensos debido a la baja producción de la viña y a una crianza de vinos en ánfora, bota y depósito. El objetivo final es ofrecer unos espumosos que transmitan la esencia del paisaje.
El futuro de Corpinnat
Fundada en el año 2018, la marca ha ido incorporando bodegas hasta llegar a las 23 actuales: Gramona, Llopart, Nadal, Recaredo, Sabaté i Coca, Torelló, Huguet de Can Feixes, Júlia Bernet, Mas Candí, Can Descregut, Pardas, Bufadors, Cisteller, Viader, Mas de la Basserola, Celler Kripta, Demost, Mas Bertran, AT Roca, Celler Mir, Torné & Bel, Juvé & Camps y, desde hoy, Mas Vilella.
Esta nueva incorporación refuerza el objetivo de Corpinnat de vertebrar un sector que pone el foco en el paisaje a la vez que protege los intereses del campesinado y reivindica la identidad de los vinos espumosos del Penedès.
Tal como defiende Pere Llopart, presidente de Corpinnat: “Sumar una nueva bodega significa sumar hectáreas de viñedo que se cuidarán y protegerán, dignificar al campesinado y garantizar un Penedès verde y vivo”.



