Ingredientes

  • 150 g de garbanzos crudos o 400 g de cocidos
  • vinagre de manzana
  • 1 hoja de laurel
  • 1 diente de ajo 8 calçots
  • aceite de oliva virgen extra
  • 2 tomates de pera
  • 2 cucharaditas de comino en polvo
  • sal
  • pimienta negra
  1. Si tenéis los garbanzos crudos, ponedlos a remojo 12 h, cubiertos con agua y un chorro de vinagre de manzana.
  2. Coladlos, enjuagadlos y ponedlos a hervir con mucha agua, a fuego suave, con una hoja de laurel y un diente de ajo sin pelar, unas 4 h, hasta que esten cocidos. Coladlos y reservadlos.
  3. Limpiáis los calçots para eliminar la tierra y rechazad solo las hojas más verdes y fibrosas.
  4. Cortadlos a rodelles fin se y doradlos con óleo a la cazuela.
  5. Peláis los tomates, retirad las semillas y cortad la pulpa a macedonia.
  6. Añadís el tomate a la cazuela y cocedlo lentamente finos que se evaporen los zumos.
  7. Añadís el comino a la cocción, con la sal y la pimienta. Removedlo porque quede muy integrado.
  8. Cocedlo 5 min e incorporad los garbanzos. Corregidlo de sal y pimienta, removedlo y ya lo podéis servir.