• Inicio
  • Noticias
  • El hombre que modernizó el vino, en primera persona

El hombre que modernizó el vino, en primera persona

Se presenta en Barcelona "Una vida entre viñedos", las memorias de Miguel A. Torres. Publicamos algunos de los extractos más personales y reveladores del hombre que revolucionó el sector del vino.

15/06/2026
Judith Càlix
FAMILIA TORRES Miguel A. Torres en biblioteca Mas La Plana
FAMILIA TORRES Miguel A. Torres en biblioteca Mas La Plana

"Miguel A. Torres nos ofrece en sus memorias la crónica precisa de un período en que todo cambió en el sector del vino español. Y él fue vector e inspiración de muchos de estos cambios. Cambios radicales, que hoy se han convertido, como cualquier buen cambio, en algo que nos parece habitual, obvio”. Así lo destaca Pedro Ballesteros, Master of Wine, en el prólogo de Una vida entre viñedos, las memorias del enólogo y presidente de Familia Torres, publicadas por la editorial Planeta y presentadas esta mañana en Barcelona. 

Miguel A. Torres (Vilafranca del Penedès, 1941), cuarta generación de la estirpe propietaria de la bodega, es una de las figuras clave en la modernización del vino español. Formado en enología en la Universidad de Borgoña, en Dijon, se incorporó al negocio familiar en 1962 y lideró la expansión tanto interior como internacional de Familia Torres, bodega fundada en 1870 en Vilafranca del Penedès. 

Una figura visionaria

Impulsor de vinos emblemáticos como Mas La Plana, Fransola, Milmanda o Grans Muralles, Torres ha sido también uno de los grandes visionarios y renovadores del sector. A él se debe la introducción de técnicas innovadoras, como la fermentación en frío, y la apuesta por el cultivo de variedades internacionales. Más adelante, impulsó la recuperación de variedades ancestrales catalanas, con lo que contribuyó a la preservación y revalorización del patrimonio vitivinícola del país.

En las últimas décadas, su labor se ha orientado hacia la sostenibilidad y la lucha contra el cambio climático. Fruto de este compromiso, en 2008 puso en marcha el programa ambiental Torres & Earth, destinado a reducir las emisiones de CO₂ y a adaptar la viticultura a los retos ambientales del futuro.

Casado con Waltraud Maczassek, responsable durante veinticinco años de las exportaciones de la compañía en Alemania, es padre de Ana, Mireia y Miquel. Los dos últimos participan activamente en la dirección y la gestión enológica del grupo familiar.

Una trayectoria fascinante

En Una vida entre viñedos, Torres abre las puertas de su faceta más íntima —la juventud, la vida familiar, los desafíos y las pérdidas— a la vez que relata la transformación de una bodega del Penedès en un referente internacional. La creación de vinos icónicos, la apuesta pionera por nuevas variedades, la recuperación de cepas ancestrales, la expansión a los mercados internacionales y el compromiso con la sostenibilidad y la acción climática vertebran un relato vital que atraviesa buena parte de los siglos XX y XXI.

Descubrimos este libro con los lectores de CUINA a través de una selección de extractos que nos permiten adentrarnos en la trayectoria personal y profesional de uno de los nombres imprescindibles de la historia reciente del vino.

Los años universitarios

“El director del curso de Enología [de la Universidad de Borgoña, en Dijon] era el profesor Jacques Bergeret, un hombre extraordinario, excelente comunicador, con unos conocimientos muy extensos. Sabía motivar a los alumnos e interesarles por el mundo de la viña y el vino; gracias a él descubrí que el vino sería mi pasión en el futuro.”

El origen de las primeras grandes marcas

“Si la marca Coronas ya existía desde tiempos del abuelo Joan, fue mi padre el que fue creando las grandes marcas tradicionales de la casa. Así nacieron Viña Sol, pero también el rosado De Casta y, sobre todo, la más importante de todas, Sangre de Toro. Los brandis Torres 5 y Torres 10 existían ya desde la década de 1940, pero mi padre creó después el Fontenac y el Hors d’Age, que hoy se conoce como Torres 20.
El Hors d'Age consiguió ser prácticamente idéntico a los buenos cognacs de la época. Al principio, me encargaba personalmente de la destilación de los vinos, utilizando un pequeño alambique de seiscientos litros en la destilería de Vilafranca.”

Las primeras fermentaciones a baja temperatura

“En 1964 conseguimos elaborar los primeros vinos de parellada con un control adecuado de la temperatura. En aquella época era habitual que los vinos blancos fermentaran en cubas de cemento a temperaturas de 30-32 ºC, lo que provocaba que los finos aromas del proceso se evaporaran con el calor y que los vinos perdieran todo su potencial encanto.
Como no disponía de cubas de acero inoxidable —que llegaron poco después y que resultaron ideales para estos tipos de procedimientos, se me ocurrió hacer una pequeña bodega en Pontons, en las montañas del Alt Penedès, donde las noches de octubre eran mucho más frías, alrededor de unos 14-15 ºC.”

Las cepas ancestrales

“Cuando volví de Montpellier en 1983, siguiendo el consejo del profesor Denis Boubals, iniciamos un nuevo desafío: la búsqueda de las antiguas cepas catalanas para recuperarlas. Una cepa no muere nunca, se pueden encontrar descendientes en un bosque vecino o, incluso, en un viñedo cercano, explicaba mi profesor. Así, publicamos anuncios en la prensa comarcal pidiendo a los viticultores que si en sus viñedos tenían alguna cepa que no conocieran, llamaran a mi teléfono de contacto.”

El cambio climático

“En 2007, después de ver la película de Al Gore Una verdad incómoda, comprendí que el cambio climático suponía una amenaza grave para nuestros viñedos. El aumento de las temperaturas y de los periodos de sequía podían afectarnos en el futuro. Por eso, en 2008 decidimos tratar de afrontar este desafío en el programa Torres & Earth.”

 

FAMILIA TORRES Portada libro
Una vida entre viñedos. Memorias
Miguel A. Torres
Planeta Gastro
Número de páginas: 216
Precio: 22,95 €