Cómo hacer unas patatas fritas perfectas

Os explicamos unos cuantos trucos para triunfar con las patatas fritas!

Las patatas fritas son una tentación a la que poca gente sabe resistirse. Pero, aunque son sencillas de hacer, hay que tener en cuenta una serie de factores para que el resultado sea espectacular. Para empezar, no todas las variedades de patata son óptimas para freírlas. Además, es importante saber qué tipos de corte hay, cómo se deben cocinar para obtener una textura ideal y cómo las podemos condimentar. Si seguís estos consejos, ¡seréis los reyes de la patata frita!

Selección, corte y cocción

Las mejores variedades de patata para freír son las que tienen la carne amarillenta y una textura harinosa. Escoged la Monalisa, la Mondiale, la Liseta, la Claustar, la Spunta, la Early Rose, la Bintje o la Carpentier.

Hay varios tipos de corteDesde la versión más fina (las patatas paja) hasta el corte de Pont Neuf, de 6 cm de largo por 1 cm de ancho, pasando por las mignonnettes, no tan gruesas. Nuestra recomendación es que hagáis láminas de medio centímetro y después hagáis bastones.

Para hacer las patatas tipo chip, utilizad una mandolina, un utensilio que os permitirá que las láminas os queden bien finas. Si queréis que os queden bien crujientes, aseguraos de que el aceite está bien caliente, a unos 180º.  Freídlalas en cantidades pequeñas y en dos turnos: uno  a fuego más bajo para que se ablanden y uno a fuego fuerte para que adopten un color dorado y queden crujientes por fuera. En el caso de las patatas chip, cocedlas una única vez a fuego fuerte entre 1 y 2 minutos.

Para que no se peguen ni se ablanden al cocerlas, dejad las patatas un rato en un bol con agua bien fría. Después escurridlas y ponedlas sobre un papel de cocina o un trapo de algodón, que absorberán el agua. Si usáis freidora, tened en cuenta que la cesta no debe estar del todo llena. De esta manera todas las patatas se freirán de manera uniforme.

Para que os queden menos grasosas, hacedlas al microondas o al horno, rociadas con aceite, cociéndolas en pequeñas cantidades y separadas entre sí para que no se peguen ni se ablanden. En pocos minutos las tendréis a punto.

Patatas bravas
Patatas bravas

Salsas y condimentos

Acompañad las patatas fritas con una buena salsa. Si os gustan los sabores más intensos, apostad por la salsa brava, la barbacoa o la mostaza; si preferís una salsa más suave, optad por la mayonesa o el kétchup. Una posibilidad muy nuestra y deliciosa es el alioli. Recordad que, una vez hayáis vertido la salsa al plato, no debéis tardar en comeros las patatas, ya que podrían ablandarse.

La sal se debe poner al final y es preferible utilizar sal gruesa. Pero la lista de ingredientes con los que podéis condimentar las patatas es casi interminable: curry, pimienta blanca o roja, pimienta de Cayena, nuez moscada, tomillo, orégano, romero...

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