Digamos pastel de queso
Pocos postres han triunfado tanto y se han hecho tantas versiones como el cheesecake, el término preferido incluso en restaurantes de casa nuestra. Es omnipresente en las cartas y no nos sorprende: proponerlo a los comensales siempre es garantía de éxito!
Este pastel cremoso y suave, que combina la intensidad del queso con la dulzura de la base y casi infinitesmaneres de acompañarlo, ya lo preparaban a la antigua Grecia, mezclando queso fresco, miel y harina. Pero no hay duda que el verdadero auge del cheesecake moderno tuvo lugar en los Estados Unidos, especialmente con la invención del queso cremoso, al siglo XIX.Hoy, estos postres se han convertido en unas de las más versátiles, capaces de reinventarse con infinitas combinaciones de sabores y texturas: desde el clásico New York cheesecake, hasta versiones más exóticas, con frutas tropicales, chocolate y, incluso, variantes saladas.Os invitamos a descubrirlo preparando tres de diferentes: uno con galletas Lotos, con un toque inconfundible de caramelo; uno con una base sorprendente de brownie, y la versión japonesa, deliciosamente esponjosa.
Este pastel cremoso y suave, que combina la intensidad del queso con la dulzura de la base y casi infinitesmaneres de acompañarlo, ya lo preparaban a la antigua Grecia, mezclando queso fresco, miel y harina. Pero no hay duda que el verdadero auge del cheesecake moderno tuvo lugar en los Estados Unidos, especialmente con la invención del queso cremoso, al siglo XIX.
Hoy, estos postres se han convertido en unas de las más versátiles, capaces de reinventarse con infinitas combinaciones de sabores y texturas: desde el clásico New York cheesecake, hasta versiones más exóticas, con frutas tropicales, chocolate y, incluso, variantes saladas.
Os invitamos a descubrirlo preparando tres de diferentes: uno con galletas Lotos, con un toque inconfundible de caramelo; uno con una base sorprendente de brownie, y la versión japonesa, deliciosamente esponjosa.


