Casa Antonio abre en el Eixample reivindicando la esencia del bar-bodega barcelonés
El nuevo espacio apuesta por el producto de proximidad y los platos para compartir en un ambiente cálido y contemporáneo
Barcelona suma una nueva dirección gastronómica con la apertura de Casa Antonio, un nuevo bar-bodega situado en la calle Aribau que recupera el espíritu de los bares clásicos de la ciudad desde una mirada actual. El proyecto nace con la voluntad de reivindicar el valor del buen producto, el vino y la cultura de compartir mesa, en un espacio pensado tanto para desayunar y hacer el vermut como para alargar las comidas y cenas sin prisas.
Con una propuesta basada en productos seleccionados directamente de pequeños productores, Casa Antonio combina tapas, platos tradicionales y una cuidada selección de vinos, conservas, embutidos y aceites. El local también funciona como colmado gastronómico, permitiendo llevarse a casa parte de los productos que forman parte de su identidad.
Cocina de recuerdos
La carta recupera recetas vinculadas a la memoria y la cocina popular, con platos como los macarrones de la abuela Roser, el canelón de asado, las bravas de Antonio o la gilda. Todo ello en una propuesta accesible, pensada para compartir y disfrutar sin formalismos.
El proyecto está impulsado por Toni Cano y toma el nombre de un familiar estrechamente vinculado a la cultura de la hospitalidad y los encuentros alrededor de la mesa. Esta idea de casa mediterránea, abierta y generosa, es precisamente el hilo conductor del nuevo espacio.
Un nuevo punto de encuentro
Diseñado por Babart Studios, Casa Antonio reinterpretará la estética del bar clásico barcelonés con materiales nobles, luz cálida y una barra central como gran protagonista. Con capacidad para unos 80 comensales y servicio ininterrumpido de martes a sábado, el local busca convertirse en un nuevo punto de encuentro gastronómico del Eixample.



