Hace falta Jet

El nuevo restaurante de montaña

24/07/2012
Manel Guirado
ristra hace falta jat
ristra hace falta jat

Borramos la idea desfasada del restaurante de montaña de sala oscura, aroma de hogar de fuego, ensalada catalana, canelons y carne a la brasa. La cosa ha cambiado mucho, como en el caso de los xiringuitos de playa. Ahora, el entorno montañoso no es suficiente y los clientes buscan buena cocina y un cierto confort. Situado en una casa de piedra oscura, Hace falta Jet lucha por este ideal. Piedra y madera, ciertamente. Pero también paredes lisas de colores cálidos, cuadros modernos, mesas paradas de manera confortable. La carta se mueve entre la tradición del entorno y algunas propuestas más actuales, que denotan que Ricard Borràs ha recorrido las mejores cocinas, todo fundamentado en un buen producto de la zona y de proveedores de confianza, en que destacan las carnes muy maduradas y las hortalizas de temporada. Llaman la atención los arroces y las hamburguesas, especialidad de la casa desde antes de la última oleada a la capital. Una ensalada refrescante de alcachofas con virutas de jamón y cremós de trufa daa unas croquetas de asado -cremoses de dentro, como toca, un pelo demasiado tostadas por fuera. Un buen preludio para continuar con la tradición pura y dura de un capipota con tripa y el imprescindible toque picando. También unas albóndigas de medida gigante con sepia, de sofrito concentrado y sabroso. Para sentir la montaña definitivamente, el más clásico de todos: el cordero imperial hecho al horno con patatas y cebolla. Una pequeña habitación de piedra hace de bodega y de carta de vinos. Las botellas se suceden a los estantes y los clientes las eligen in situ. Para cualquier duda, hay la Hamida, maître rápida y cercana. El sistema, liberado de papeles, permite incorporar referencias de manera ágil y satisfacer todo el mundo con nombres que se escapan del trillado. A los postres, optamos por el desarraigo. Un buen coulant de chocolate permite captar la técnica pastelera del chef, y Nuestro Mojito —una versión gelatinizada, cremosa y helada—, el gusto por la creatividad. Marchamos pensando a volver, porque el local es acogedor, el trato es cercano y la carta nos ha dejado con las ganas de probar otras especialidades. Si pudiéramos, no pararíamos.

* Hace falta Jet. Mayor, 12. Ger (Cerdaña). Tel. 972 89 41 90. www.ricardcuiner.com. Servicio: comidas y cenas. Cercado: lunes y martes. Precio: 65 €. Menú gurmet de mediodía: 25 €.


Este artículo se ha publicado en el número 135 del COCINA (agosto 2012)