Ingredientes

  • 175 g de azúcar
  • 85 g de miel
  • 60 g de agua
  • 1 cucharadita de bicarbonato
  1. En un cazo alto, posad el azúcar, la miel y el agua. Hacedlo hervir hasta que llegue a 150 °C.
  2. Apartadlo del fuego, añadid el bicarbonato y removedlo enérgicamente. Cuando la mezcla se empiece a esponjar, abocadla inmediatamente dentro del molde, forrado con papel de horno.
  3. Dejadlo enfriar. Cuando lo presentáis para servir, haced porciones pequeñas rompiéndolo con un cuchillo.