Ingredientes

  • 1,5 kg de patatas
  • 2 cebollas medianas
  • 150 g de panceta (o beicon ahumado)
  • 3 huevos
  • 200 ml de leche (o nata)
  • sal
  • pimienta negra
  • mantequilla o aceite de oliva (para untar)

 

  1. Pelar las patatas y rallarlas finamente (se puede combinar una parte rallada con un rallador fino y otra parte con uno grueso).
  2. Rallar o picar las cebollas muy finamente.
  3. Cortar la panceta en dados y freírla en una sartén a fuego medio hasta que suelte la grasa y quede bien dorada.
  4. En un bol grande, mezclar las patatas, la cebolla y la panceta frita con su propia grasa.
  5. Batir los huevos y añadirlos al bol, con la leche caliente. Salpimentar al gusto y remover bien hasta que todos los ingredientes queden integrados.
  6. Untar una bandeja de horno con un poco de mantequilla o aceite de oliva, verter la mezcla y alisar la superficie con una espátula.
  7. Cocer en el horno caliente, a 180 ºC, entre 1 h y 1 h y 20 min, hasta que la superficie quede bien dorada y crujiente.
  8. Servir los kūgelis bien calientes, acompañados de crema agria, un sofrito de panceta con torreznos o setas silvestres salteadas.
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