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Arnau París: Cocinar en modo pim-pam (y sin excusas)

En un momento en que el ‘no tengo tiempo’ se ha convertido en la excusa universal, Arnau París reivindica una cocina asequible y que toca de pies en tierra. En su nuevo libro defiende una manera de cocinar ideada para la frenética vida cotidiana.

Judith Càlix
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El cocinero del Pim Pam —cada día, en Cuines, de 3Cat— apuesta por una cocina con ingredientes al alcance y mucha libertad, convencido de que, si queremos que la cocina vuelva a ser una prioridad, debemos empezar por fórmulas sencillas. Hablamos con él de su nuevo libro, Cuines Pim Pam (3cat y Ara Llibres), de la sección Dona’m la llauna, que estrena en el CUINA, de la televisión, de campo y ciudad… y de una nueva etapa vital que no será precisamente un pim-pam.

Dices en la introducción de tu último libro: “No tengo tiempo. Un mantra que nos repetimos cada día, ya que cada vez parece que tenemos menos tiempo para todo: ni para cocinar, ni para hacer deporte, ni para compartir con nuestra gente, ni para leer un libro, ni para aprender inglés. No tenemos tiempo… en general”. ¿Cómo debemos hacer para que la cocina vuelva a estar entre las prioridades de la gente?

A.P. Creo que la tendencia es ir a peor, pero quiero dar un mensaje optimista. La gente cada vez cocina menos porque hay más soluciones que te evitan tener que hacerlo. La única manera que veo es ofrecer recetas muy pensadas para el día a día. Yo las llamo recetas tipo IKEA, donde, básicamente, montas cosas. Por ejemplo, quieres hacer una ensalada de quinoa y bonito: coges la lechuga limpia, le añades una quinoa que tienes cocida y bonito en conserva. O aquella fideuá de calamares: coges la lata, unos fideos y un caldo que ya esté hecho. Se trata de recortar procesos y hacer una cocina de ensamblaje. Para mí, esto también es cocinar, porque te obliga a comprar, a tener en cuenta los ingredientes y a preparártelo. Es una cocina básica pensada para la mayoría de la población que no tiene ni tiempo ni ganas de cocinar.

Una vez me comentaste que por la calle te llaman el del Pim Pam y que son muchos los que buscan recetas tuyas cuando no quieren complicarse la vida. ¿Qué encontrarán en el libro?

A.P. Sí, soy el del Pim Pam. Es un libro que me pedían hace tiempo porque el formato es exactamente eso: cocina rápida, eficiente y efectiva para el día a día. La filosofía es la que dijimos el primer día de programa: “¿Tienes poco tiempo pero quieres comer bien y rápido? Pues el Pim Pam es para ti”. En el libro, encontraréis recetas para hacer en casa con ingredientes al alcance, muchos de la despensa. Son recetas flexibles y abiertas: no hace falta tener todos los ingredientes para hacerlas. Si no te gusta el picante o el ajo, no son imprescindibles. El libro está organizado por secciones, Entrantes, Para compartir o Platos únicos, y, al final, hay un apartado de recursos muy útiles, como salsas polivalentes (de yogur, mayonesas...) que tanto te sirven para carne como para pescado o verdura.

Pronto hará cuatro años que conduces el espacio Pim Pam en el programa Cuines, de TV3. ¿Cómo ha evolucionado el Arnau desde aquel debut hasta hoy?

A.P. El cambio principal es que empecé en el Cuines un día a la semana, en el plató clásico, pero desde hace un año y medio decidimos hacer la cocina Pim Pam: este carro que sale cada día con recetas mucho más cortas. Técnicamente, hemos adaptado el formato a mí. Buscábamos un programa que transpirara este espíritu: una cocina reducida —menos fogones, menos espacio, menos utensilios— y un formato minimalista que se asemeje a lo que tiene la gente en casa, sin tantos robots ni utensilios extraños. Además, como la cocina tiene ruedas, ha podido salir de viaje dos veranos, a cocinar con personajes como Elisenda Carod, Jair Domínguez, Roger Coma y Maria Nicolau. Esto me permite compartir cocina e historias. Personalmente, me siento mucho más cómoda: este formato me ha hecho ser mucho más yo, más orgánico y real.

¿Compaginas la televisión con un proyecto mucho más personal y familiar en El Molí, de La Vansa, en Boada (Noguera). ¿Te acabará tirando más el campo que la ciudad?

A.P. El campo me ha gustado siempre, tanto por raíces —los cuatro abuelos eran agricultores— como por friquismo: entender la vida de payés me permite entender mejor la de ciudad. Este origen te abre la mente a la cultura del aprovechamiento, la temporada y saber sacar partido de un solo producto; un concepto que, de hecho, hemos trasladado al libro, a la sección Producto protagonista. Hoy, el campo es más necesario que nunca, para mí. Aunque me encanta el frenesí urbano, el mundo rural es mi parte reflexiva. Conecto con la gastronomía de base: la huerta, la matanza del cerdo, las conservas y las jornadas de verano que organizamos con mi mujer, la Rais Esteve, donde practicamos una cocina lenta y de mucha preparación, totalmente opuesta al ritmo de la ciudad.

Aunque me encanta el frenesí urbano, el mundo rural es mi parte reflexiva

También estrenas sección en CUINA, este mes: Dame la lata, la hemos llamado. ¿Los productos en conserva están infravalorados en la cocina?

A.P. Depende. Tenemos esta cultura de la conserva top y cara, y a veces nos da cosa usarla para cocinar. Pero, escucha, para mí la conserva es un paracaídas, un auténtico salvavidas. Bien utilizada, te resuelve la papeleta: sola ya funciona muy bien para hacer un pica-pica, pero también la puedes integrar en recetas como la ensaladilla de este número, y en otras que vendrán, como una crema de mejillones o, incluso, un arroz. Si entiendes la conserva como un recurso para añadir a una base que ya tienes hecha (de arroz, de legumbres, etc.), te resuelve platos en casa que te sorprenderán. Volvemos al concepto del montaje IKEA: coges ensaladilla congelada, una buena mayonesa de bote y una lata de mejillones. Y montas un platito impresionante.

Libro nuevo, sección nueva y a punto de ser padre. ¿Sientes vértigo ante este cambio de etapa vital?

A.P. Este último punto es el que más respeto me da. Creo que ser padre es el reto más importante de mi vida. Tengo una mezcla de muchas ganas y, al mismo tiempo, mucho vértigo. Sé que no será un camino pimpam, pero en la vida me mueven la ilusión y la motivación, y de eso tengo de sobra. Así que encaro lo que venga con ganas; ya nos lo iremos encontrando y lo iremos descubriendo paso a paso.

Cuines pim pam coberta
Cocinas Pim Pam
Arnau París
Ara Libros
Número de páginas: 224
Precio: 24,95 €

Un libro que nos enseña cómo cocinar rápido y sin complicaciones, con un estilo cercano y directo, que revela las mejores recetas del Pim Pam de Cuines, pensadas para que todo el mundo pueda preparar comidas sencillas, sanas y sabrosas en cuestión de minutos. Descubriréis ideas para dar nueva vida a las sobras y los platos precocinados y una buena selección de los productos de proximidad y de los imprescindibles de la despensa.

CUINA297 portada
Este artículo se publicó en el número: 297 de Cuina